En las alturas, alejados de Babilonia

domingo, 19 de agosto de 2007

Fds De Ocio.

Cuando faltan tres minutos para las nueve de la noche de este domingo que no pudo ser mas pajero, me vinieron ganas de escribir. ¿sobre qué? no tengo idea, pero de escribir. Hoy no he hecho absolutamente nada. Desperte a las dos y media de la tarde para almorzar con mis abuelos, luego me acosté denuevo y aquí estamos pos xD.

Ayer fue un día bonito, ya que a las once de la mañana estaba sentado en una camilla con un hombre con una máscara metido entre mis dientes, barriendo y ordenando todo. Fueron los veinticinco minutos más asquerosos de mi vida, además no podía comer, tomar o fumar nada en una hora, una lata.

Camine durante media hora hasta llegar a mi casa, donde nuevamente no había nada que hacer, ya eran más o menos la una de la tarde cuando mi padre se puso a hacer el almuerzo, mi madre a ordenar, mi hermano a ver tele y yo, seguía parado ahí sin nada que hacer, entonces vi el puchingball (zaaa), me acerqué y empecé a pegarle de un modo tan brutal que sentía las ganas de desmoronarlo a combos, en fin, le puse tanto entusiasmo que me rompí los nudillos, ensangrentado, nuevamente quedaba desocupado.

Llegó la hora de almuerzo, estaba rico, creo, porque ni me acuerdo lo que comimos. Luego del postre mi hermano se fue al teatro, mi madre se acostó con mi padre y adivinen, yo no sabía qué hacer.

Fue a las cinco de la tarde que a mi padre se le ocurrió la brillante idea de invitarme a ver a la U al estadio nacional, los ojos me brillaron, ya que tenía muchas ganas de ir y hace tiempo que no iba con mi padre, así que le dije que sí.

Salimos de la casa a las cinco con cinco minutos en dirección al estadio nacional, pero nos detuvimos en una botillaría para comprar cuatro latas de la infaltable cerveza que ya es costumbre bajarnos camino al estadio.

Llegamos al Nacional, era un mar de banderas, poleras y gorros azules, yo estaba en mi salsa, pagamos la entrada y caminamos media vuelta al nacional para llegar a "la 16", que es al lado del tablero, donde siempre nos ponemos con mi padre.

Comienza el partido junto con un carnaval de marihuana, cantos, alegrías
cerveza, pisco, paraguas, saltos, banderas, humos y toda una parafernalia digna del León.

No dejé de cantar en ningún minuto, debe ser por eso que aún me duele la garganta al tragar, el ambiente era eléctrico, la alegría mucha, sobre todo despues del gol del Chino Martinez.

Una vez terminada nuestra fiesta en las galería nos pusimos en marcha con mi viejo de vuelta a la casa, mientras comentábamos el partido.

Una vez que llegamos a la casa, salí a carretear con el fin único de levantarme hoy con caña a las dos y media de la tarde para no hacer nada y escribir esto.

p.D: He releído esto una y otra vez y aún no le encuentro sentido, si alguien se lo encuentra, porfavor aviseme.

Xau!

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